domingo, 26 de octubre de 2014

Disculpe que no me levante

Sobre el amor, Newton, las zanahorias y los burros


El amor es el nuevo viernes. El amor mueve millones de personas, de dólares/euros/libras, de kilojulios de energía y newtons de fuerza; nos hace héroes y villanos, nos convierte en peleles, nos hace invencibles, nos nubla razón, nos da razones para seguir adelante; asegura la pervivencia de la especie y expone a los peligros más absurdos. Es nuestro primer y más importante instinto humano, el único capaz de hacernos morir y matar por él; el único que nos asegura la inmortalidad.

Estamos diseñados para amar, destinados a ello. Y aun así nos resulta tan difícil compartir este sentimiento... o tal vez estemos deseando amar. Amamos equipos de fútbol, canciones, nuestra patria, nuestras posesiones, nuestras mascotas, nuestro corte de pelo. Quizás por eso ponemos parte de nuestro afecto en las cosas materiales que tenemos y cuando perdemos algo y preguntamos sobre su paradero decimos "tiene un gran valor sentimental para mí".

But... let's cut the crap, ok? Todo eso son gilipolleces y lo sabes. Vivimos en un mundo individualista, egocéntrico, materialista y antisolidario... ya! No hay más ciego que el que no quiere ver.
Las cosas caen por su propio peso. Eso quiso quizás decirnos Newton con sus leyes de la gravitación universal. Y no existe el movimiento perpetuo... que en esta casa rigen las leyes de la termodinámica!


Aunque eso no lo tengo yo tan claro, lo de que no sean posibles los movimientos perpetuos y lo de que el mundo sea tan individualista, digo. El amor es uno de los conceptos más rentables que existen: redes sociales, películas, moda, productos de estética, bares y discotecas. Cuántas veces al día ves cosas en forma de corazón...?
Todos se alimentan de la necesidad de los humanos de ser sociales y todos aspiran a conseguir el amor de los demás.

Porque al final todo está relacionado. Y qué tiene que ver la gravedad con el amor?
Qué es la gravedad sino un fenómeno de atracción que ejerce la Tierra sobre los cuerpos? Qué es el amor sino un fenómeno de atracción que existe entre los cuerpos que habitan la Tierra?

Si atendemos a la teoría gravitatoria clásica, la fuerza es mayor si los objetos están próximos y mientras se van alejando dicha fuerza pierde intensidad. 

En el amor, como en la metáfora de la zanahoria y el burro, la distancia que te separa de obtenerla -aunque siempre sea la misma- parece diferente y es ese engaño lo que impulsa a caminar. Aquellos que te aprecian te dirán: "Mira!, ahora está mucho más cerca", y en realidad sigue a la misma distancia, igual de inalcanzable, pero lo hacen porque reconforta, porque ellos también quieren creerlo.

El amor es así, estamos diseñados para buscarlo aunque siempre estemos igual de lejos de conseguirlo, a pesar de que a veces parezca que estamos a las puertas, que lo tocamos con la punta de los dedos. Es un algo intangible que nos agitan delante del hocico para hacernos caminar.
Pues aquí se nos ha parado la burra, fíjate tú. Eso sí, una burra con escuadra, cartabón y transportador de ángulos. Una burra que sabe que cateto al cuadrado más cateto al cuadrado son demasiados catetos para seguir sumando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario