La ley de Murphy, coadyuvante universal para mezclas explosivas, presenta: Cómo liarla petarda en tres cómodos pasos. Fácil y para toda la familia.
Esto de ser adulto es un rollo
macabeo. Tomar decisiones debería ser una actividad que se pudiera subcontratar
de vez en cuando. A veces necesitamos vacaciones de nuestra propia visión del
mundo, porque entramos en bucle y nos amontonamos. Perdemos la imagen global de
nuestra vida y eso es caca.
Por este motivo, ante la dificultad de
encontrar una solución satisfactoria, equilibrada y sensata, hemos decidido
ofrecer la receta para liarla petarda (que es como liarla parda, pero cuando lo
dices con barba y traje)¿Para qué solucionar un problema pudiendo taparlo con otro mayor? La elección está clarinete.
Primero. Debes encontrarte en un momento de cambios en tu vida y
cuando creas que estabas a punto de pasar página, evitar la debacle y
reinventarte, han vuelto los viejos fantasmas del pasado (nota importante: es necesario
tener un timing de mierda, en general. Si tienes una flor en el culo deja de
leer, esto NO te aplica) Aquí es donde hace entrada en escena la ley universal
de Murphy y se lía la marimorena.
Segundo. Tienes que tener desarrollada (ver apartado de I+D de tu
última analítica; normalmente la encontrarás tras la hematimetría) la habilidad de liarlaparda, fenómeno estudiado por los investigadores de la Universidad de Missouri-Llobregata.
Este es requisito sine qua non para
evolucionar al siguiente estadio: la capacidad de liarla petarda.
Si crees que ese momento se acerca,
(los astros se están alineando, los oráculos lo han anunciado y el horóscopo –que
nunca falla- lo vaticina) es recomendable agarrarse los machos (o incluso los muñoz machos) porque se avecinan
turbulencias.
Tercero. Permite que un caos controlado se apodere de tu rumbo. Considera
la entropía como la coordenada que guíe tu deriva. Adopta el dogma del Aleas como
forma de vida. Asómate al balcón de lo desconocido y déjate sorprender...
Contraindicaciones
El impulso irrefrenable hacia el
vacío es casi una constante en la vida de esos locos a los que nos gusta la
sensación de cosquillas que nos producen los Gs negativos en el estómago, a los
inquilinos de las montañas rusas emocionales y las tragedias de proporciones
isabelinas. Vivir es nuestra droga y liarla petarda una soft skill de nuestro
perfil de Linkedin confirmada por todos los que suben y bajan con nosotros. No te
culpes por ello y disfruta del viaje.
Recuerda que la realidad supera a
la ficción y los cambios siempre suelen ser para mejor.
Esto son dos verdades
validadas por la propia experiencia de quien suscribe. “Lo que pasa, conviene”, suele argüir un Marqués con palmarés
deportivo y, como diría mi santa madre: “Lo que es para ti, bueno o malo, no te lo
quita nadie”. Carpe diem, hermano.
La ley de Murphy, coadyuvante universal para mezclas explosivas, presenta: Cómo liarla petarda en tres cómodos pasos. Fácil y para toda la familia.
Esto de ser adulto es un rollo macabeo. Tomar decisiones debería ser una actividad que se pudiera subcontratar de vez en cuando. A veces necesitamos vacaciones de nuestra propia visión del mundo, porque entramos en bucle y nos amontonamos. Perdemos la imagen global de nuestra vida y eso es caca.
Esto son dos verdades validadas por la propia experiencia de quien suscribe. “Lo que pasa, conviene”, suele argüir un Marqués con palmarés deportivo y, como diría mi santa madre: “Lo que es para ti, bueno o malo, no te lo quita nadie”. Carpe diem, hermano.

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